La experiencia

Una sesión de Regresión Consciente no empieza el día de nuestro encuentro y tampoco termina cuando abrimos los ojos. Hay una preparación, una experiencia acompañada y un tiempo de integración.

Antes

Días antes de nuestro encuentro recibes una guía de preparación.

Ahí reúno recomendaciones sencillas para preparar tu cuerpo y tu mente, saber qué esperar y llegar a la sesión con mayor tranquilidad.

Una parte importante de esta preparación son tus preguntas. Puedes llevar entre 10 y 15 preguntas sobre aquello que quieras explorar.

Y no tienes que saber cómo formularlas. Yo te guío para convertir lo que hoy te inquieta, quieres comprender o necesitas mirar en preguntas claras, sin complicarte.

También encontrarás recomendaciones prácticas para el día de nuestra sesión, para que puedas llegar únicamente a vivir la experiencia.

Durante

Tú sigues aquí. Consciente. Yo voy contigo.

Durante la sesión te guío hacia un estado de relajación profunda y atención enfocada, donde el ruido cotidiano puede bajar y la experiencia interna tomar más espacio.

Permaneces consciente en todo momento: puedes escucharme, hablar, responder y expresar lo que necesites. No pierdes el control ni tienes que “hacerlo bien”.

Mi papel es acompañarte y guiar el proceso, paso a paso.

Después

La experiencia no termina cuando abrimos los ojos.

Cerramos con una conversación para ordenar lo vivido, integrar lo más importante y acompañarte a volver poco a poco a tu ritmo.

Unos días después recibes dos recursos para seguir trabajando con tu experiencia.

Tu grabación digital, para volver a escucharla cuando lo necesites.

Y tu Carta de Integración personalizada, un documento creado especialmente a partir de tu sesión donde reúno los temas centrales, reflexiones, recordatorios y prácticas que pueden ayudarte a seguir integrando lo vivido en los días posteriores.

Porque vivir la experiencia es importante. Integrarla también.